19/05/07

Religión, Amor, Presencia. Conjugaciones de estos conceptos en el psicoanálisis. ¿Real o fantasía?

Freud, ya en 1934, comienza a cuestionar la religión. En su momento escribe un par de artículos en relación a Moisés y el Monoteísmo y es en 1938 cuando lo presenta como "el opio" de los pueblos.
Lacan, se refiere a Dios, y se refiere a este como un ser inexistente, ya que su postulado sitúa al antecesor como propiciante del deseo y de la falta, por "identificación con el deseo del Otro". de esta manera, la definición de Dios, nunca puede coincidir con alguien deseante, y consecuentemente, carente de algo.

Desde el psicoanálisis puede ser entendida la religión como un bálsamo. Esta afirmación se funda en una interpretación muy concreta que se puede hacer desde muchos autor importante de esta corriente.
Esto se da porque termina siendo un elemento esperanzador, que facilita el enfrentamiento con el límite de la existencia, la muerte. La experiencia de un "algo más" que se deja entrever por todas las religiones.
Sin embargo, no solo cumple con esto, sino que también como un elemento que ordena la existencia y el actuar del hombre (símbolo fundante para el desarrollo psíquico).

Algo similar pasa con el amor. Los mas importantes autores consideran a el amor, sin un análisis previo, como una elección de objeto estigmada por las primeras vivencias, las primeras relaciones, y el modo en el que se atraviesa el Complejo de Edipo.
Lacan formula que una relación amorosa madura es posible después de haber atravesado un análisis prolongado, permitiéndole al individuo, no solo convivir y aceptar su falta, sino hacer lo mismo con el otro. Es así que el analizado es capaz de seguir su existencia con esta otra persona, que no cumple al pie de la letra la función de "media naranja", que es inalcanzable.

vemos así que desde estos pensadores, como los de algunas corrientes filosóficas, la realidad es vivida por los seres humanos, como mediatizada. El psicoanálisis pone el acento en que la relación con la realidad esta fundada en las primeras relaciones (en algunos autores, antes del nacimiento), siendo estas cruciales para el desarrollo y el establecimiento de símbolos, fantasías, inhibiciones primarias, que son primordiales para la constitución del aparato psíquico que posibilitan el "vivir" en la realidad. Sin esta realidad psíquica, el mundo sería intolerable, desordenado e improcesable para un psiquísmo suficientemente elaborado.
Es el ordenamiento consecuente el que permite la tolerancia y significación mas o menos coherente de las vivencias y perspectiva del mundo.

En consecuencia, es esta distancia la que permite un acercamiento a la realidad. Es esta ausencia la que permite esta presencia. Es esto lo que permite que encuentres coherencia en lo hasta aquí leído.

1 comentarios:

BeLuQuis dijo...

Porque me hace FALTA es que sé que está PRESENTE...